La soledad en las personas mayores

La soledad es la ausencia de afecto hacia una persona, bien por carecer de seres queridos o por falta de atención de los mismos. Puede ocurrir a cualquier edad y por distintos motivos, pero es muy frecuente en la tercera edad.

Tras muchos años de duro trabajo, cuando nos jubilamos creemos haber encontrado el momento de plenitud total. Por fin podemos descansar de la rutina y el estrés laboral para dedicarnos a aquellas actividades que nos llenan, como leer, pasear, jugar con nuestros nietos…. De hecho para muchas personas es así. Pero con la jubilación y el envejecimiento también puede llegar la soledad.

Este sentimiento suele aparecer en personas que han sido adictos al trabajo. Han mantenido siempre una rutina diaria y con el cambio, a pesar de tener una nueva proyección de futuro, en el día a día ven como sus ideales se rompen. Se siente perdidos, se encierran y se sienten fuera de la sociedad. No son capaces de hacer cosas nuevas, porque toda la vida han hecho lo mismo: trabajar.

¿Por qué cada vez se sienten más solas las personas mayores?

La Psicóloga de Ciudad Patricia, Elena Gonzalo nos habla del aumento de la soledad en las personas mayores como consecuencia de la inserción de la mujer en la vida laboral. Las hijas tradicionalmente se han ocupado de sus padres cuando eran mayores pero ahora con el trabajo no pueden hacerse cargo. Además, se tienen hijos más tarde (hasta los 40 años) y por tanto los padres se hacen mayores cuando empezamos a acceder al mundo laboral.

Elena Gonzalo habla también del rechazo de la sociedad hacia las personas mayores. Porque, por desgracia, es común escuchar: “No le hagas caso”, “Es mayor y no sabe lo que dice”, cuando realmente sí son conscientes de lo que dicen (salvo que tengan una demencia) y este tipo de comentarios les hacen creerse inútiles y fuera de la sociedad.

Consecuencias de la soledad en las personas mayores

Centros de Respiro y Residencias: para sentir acompañado

Si la soledad es cuestión de días, o de un momento particular, los Centros de Respiro son una buena opción. Si por el contrario el asunto es más grave, acudir a una Residencia, donde además de tener todos los cuidados, podrán conocer gente nueva, realizar actividades lúdicas y rodearse de personal médico y psicológico que le ayude a superar esta situación, será siempre una buena opción.

2018-03-20T12:34:36+00:00 mayo 1st, 2018|Rehabilitación|

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